El papel del maestro cada vez es más cuestionado y en general el papel de la escuela en la sociedad del siglo XXI. Parece que durante el siglo XX la escuela no evolucionó lo suficiente como para responder eficazmente a las exigencias del ciudadano del siglo XXI.
Wesch (2008) plantea su preocupación por el sentido de la educación y nos invita a preguntarnos si los estudiantes actuales reconocen el sentido que tiene la escuela para ellos, si los maestros en general reconocen el sentido que tiene la escuela para la sociedad.
Tenemos que pensar si la enseñanza realmente está promoviendo aprendizajes significativos o más bien está coartando la posibilidad de construcción de nuevos saberes y nuevas formas de conocer el mundo.
El papel del maestro debe reconstruirse en y para la sociedad del siglo XXI.